Las villas monumentales son auténticas joyas enclavadas entre las colinas de Lucca, inmersas en un paisaje que alterna olivares centenarios, viñedos impecables y bosques discretos. Las calles estrechas y sinuosas serpentean entre muros de piedra seca, mientras que las largas avenidas arboladas abren espectaculares vistas a las elegantes fachadas, realzando el armonioso diálogo entre arquitectura y naturaleza.
Diseñadas para impresionar, estas casas históricas representan un punto de encuentro entre el arte, la botánica y la alta sociedad: en los salones y jardines, decorados con buen gusto y diseñados para recibir a invitados ilustres, aún se respira la atmósfera de tiempos pasados. ¿La época ideal para visitarlas? La primavera, con las primeras flores, y el otoño, cuando el follaje se vuelve dorado y el campo se impregna de tierra y recuerdos.
Los jardines son reales MirabiliaEspacios encantadores que combinan elementos naturales y decorativos. Fuentes y ninfeos, grutas artificiales, estanques, teatros verdes, estatuas alegóricas y setos esculpidos reflejan el gusto de las familias aristocráticas de Lucca por lo maravilloso y los placeres de la vida rural.
Un itinerario entre estas residencias es un viaje a través de la historia y el estilo.
Las residencias
Esta ruta, además de cautivar a los visitantes con sus hermosas villas, también atraviesa la Ruta del Vino y del Aceite de Oliva de Lucca y Montecarlo, por lo que es ideal para quienes buscan una experiencia que combine la cultura y los sabores locales.
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